Llegamos a un local que no conocía. Su ambiente es muy cálido y agradable! Ideal para ir los fines de semana con la familia o polola a tomarse un café!
Los helados artesanales están buenísimos! Tan buenos que fue lo que mas pedimos. El café exquisito! Se nota que se preocuparon por la calidad de sus productos y no en que fueran los de una cafetería mas. Pedimos unos celestinos y un pie de limón. Ambos estaban muy buenos! También pedimos la especialidad de la casa, la copa florenca! Tres bolas de helado, capas de brownie, crema chantilli! Al final no me podía mover! Shot de azúcar!
Lo recomiendo totalmente!