Fuimos a la hora de almuerzo. Pedimos un pastel de choclo y un menú del día (un quiche a elección, bebida, ensalada y café), y la verdad fue que nos sorprendimos gratamente; todo muy bien presentado y muy rico. Como si fuera poco nos aventuramos con postres: helado de dulce de leche y rocher y unos churros con manjar y chocolate, ambos superaron con grandeza cualquier expectativa, amo los churros y estos estaban a la perfección!!! Y para rematar el lugar el muy lindo, con muy buena música y decoración. Un 7!